52 x 4150 = 67


Este domingo El País ha dedicado un panegírico en su portada al calvario de ZP en las últimas semanas, en su sacrificio para asumir responsabilidades aunque eso le pueda costar perder el poder. El artículo, al que han dedicado un platoon de redactores de élite, recopiladores de confidencias de la Moncloa, de Ferraz y de los sindicatos UGT y CCOO, nos recuerda viejos tiempos. Que no nos engañen, se trata de un campaña de intoxicación para hacernos creer que estamos ante un esfuerzo coherente de alguien enterado, sensible, responsable. Alguien (ZP) que con sus acólitos está intentando salvar a España jubilándonos a los 67.

A mí me jubilaron, por cierto, a los 52. Eran otros tiempos, 2007, y había caja para gastar. La TVE que tenían, con profesionales experimentados, preparados, críticos, no era la tele que ellos querían para su proyecto. Había que descabezarla y descapitalizarla, echando a sus casas a 4.150 profesionales de toda la vida para sustituirlos yogurcitos mileuristas y más fáciles de controlar.

No hacía falta que la crisis se les viniera encima para que el ERE de RTVE significara un insulto al sentido común y un fraude encubierto a los ciudadanos que siguen pagando el 92 % a los que antes trabajaban y ahora nos lo tienen prohibido porque para eso nos pagan, para que no trabajemos, aunque tengamos el derecho constitucional de hacerlo. Pues si quieren la jubilación a los 67, imagino que deberán pagarnos un par de años más de ERE a unos cuantos cientos de ex trabajadores del Ente.  Aunque sea ampliando el plan (TV)E que tanto ha hecho para que salgamos de la crisis.

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