jugando al escondite


El palo y la zanahoria, solidaridad y mano dura para el gobierno griego. Bellas palabras, buenas intenciones que los mercados han acogido con frialdad. España ha dicho que sí donde le han dicho que diga que sí, pero no ha pintado mucho en toda la escenificación. ZP era relegado a su pequeña sala de prensa nacional, para la rueda de prensa, a pesar de tener la Presidencia de la Unión Europea.

Atenas en manos de Berlín y París.

Europa ofrece solidaridad a Grecia, solidaridad no significa créditos entre otras cosas porque Grecia dicen que no los ha pedido. El euro está en juego y la Comisión Europea va a supervisar la aplicación del plan anti-crisis. Nada nuevo en el horizonte. No vamos a dejar sola a Grecia, ha dicho la alemana Angela Merkel, pero tenemos reglas que deben ser cumplidas. Voilà!

Parece que nuestros políticos europeos entiende lo que nos estamos jugando, pero de momento no dan el golpe de timón que se esperaba. A España la dejan tranquila, de momento, mientras Grecia ha tenido que aceptar que Bruselas controle la aplicación de las medidas anti-déficit y anti-deuda. Hasta qué extremo, está por ver. El FMI estará allí para decir cómo se hacen estas cosas.

Zapatero ha participado en la primera reunión: después del desayuno, rien de rien. A ZP solamente le han dejado tomar café cuando el café era para todos. El acuerdo político era posible porque el eje franco-alemán acepta avalar con créditos, si fuera necesario.

Los 27 piden más encuentros en la cumbre, para que los jefes de Estado y de Gobierno acaben funcionando casi como un consejo de ministros… en un Gobierno europeo. Más de lo mismo: bla-bla-bla. Si peligro había, peligro sigue habiendo. Y no solamente en Grecia.

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