que trabajen otros


El Euro sigue bajando como reflejo de la inquietud de los inversores, que no creen en el método que utilizan los gobiernos para hacer frente al déficit y a la deuda. El europeo de la calle no entiende de número, pero se palpa el bolsillo y sabe lo que estas turbulencias de los mercados pueden suponer para sus bolsillos. Esta semana, en Bruselas, tenemos una cumbre extraordinaria para hablar de la agenda 2020. Con un par. La estrategia 2010 ha fracasado y sin que nadie asuma responsabilidades, lanzamos la bola diez años más lejos, a ver si no nos damos cuenta de que Europa no se ha convertido en la sociedad más moderna y más competitiva.

No le echemos toda la culpa a los políticos, que van mirando por lo suyo: los vos que permitan su reelección. Si no tenemos economías más saneadas y con más futuro, nos tenemos que preguntas, todos y cada uno de nosotros, por qué nos pasa lo que nos pasa. Porque mientras a unos (los de la tele pública)  los pre-jubilan y los ponen en la calle porque prefieren periodistas jóvenes, a otros los quieren jubilar un par de años más tarde porque no hay pasta. ¿Me lo explica alguien por favor?

Que inventen otros, decía algún compatriota nuestro, hace no tantos años. A mí que me jubilen cuanto antes, oímos ahora. Pues muy bien, así nos va.

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