mb y zp


Hi, there!

Los principales medios de comunicación europeos se tomaban a guasa las declaraciones de Zapatero anunciando un gobierno económico europeo o una nueva política económica para, entre otras cosas, salir de la crisis. Con respeto pero sin cortarse un pelo, Financial Times ponía a ZP a la altura de MB mientras Die Zeit abría a toda página anunciando una posible bancarrota de Grecia, Italia… y España. Francamente, no somos los más indicados para dar ejemplo. Lo siento. ¿Se acuerdan del cachondeíto del Club Med, antes de que llegara el euro, cuando se cuestionaba si España estaba preparada?

El semestre español promete. Empezó con Mr. Bean y no sabemos cómo acabará. Me preocupa y me duele, pero no me extraña. Si la web de la presidencia se la han dado al Corte Inglés, y empezamos en enero, había que contar con artículos de rebajas. Lo que uno deseaba, no obstante, era calidad y coherencia. La imagen de España está en entredicho, aunque la verdad es que en Bruselas no se espera gran cosa de estos seis meses nuestros. Paciencia.

Bienvenido, Mr. Bean.

La misma Unión Europea está hecha un lío, con sus instituciones intentanto descifrar lo que hay en el Tratado de Lisboa. España ha empezado a aplicarlo, con más o menos fortuna, pero no vamos a criticar lo que están haciendo porque no lo tienen fácil. No nos gusta los medios que están utilizando para comunicar. Habrá muchos pasos en falso, lo sabemos y lo aceptamos, pero que lo hagan por lo menos con dignidad. La obligación de una Presidencia es abrir camino y dar consistencia política, marca rumbo. Lo que ocurre es que cuando España abre la boca para decir que debemos ir por ahí, no tenemos mucha credibilidad.

ZP anunciaba un gobierno europeo contra la crisis.

Claro que a lo mejor no es para tanto lo de una Presidencia de la Unión Europea, de la que se pueden sacar buenos dividendos políticos a nivel interno, en tu país, donde parece que pueden gozar de impunidad por muy chapuceros que sean porque está en juego españa. Pues si está en juego españa, que actúen en consecuencia y que nos dejen criticar porque la crítica enriquece.

A nivel de los 27, lo único que deberíamos pretender es hacerlo bien. Los belgas empezaron a preparar su infraestructura seis meses antes que los españoles, y comienzan su presidencia seis meses después. Hay más diferencias en la metodología empleada, pueden creerme, pero lo que habría que pedirles es que eviten la chapuza. Si es que saben o si es que quieren.

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