el error de schabowski


schabowski

Günter Schabowski, el hombre que tiró el Muro.

Estamos en una rueda de prensa en Berlín-Este. Habla el responsable de medios de comunicación del Comité Central del SED, que debate desde las 10 de la mañana lo que se debe hacer frente a la huída masiva de alemanes del Este, refugiados en las embajadas de Alemania Occidental en Budapest, Praga y Varsovia. Lo que estaba anunciando este hombre no es lo que quería Berlín-Este, Günter Schabowski se había hecho un lío y lo iba a pagar caro.

Un error de comunicación hizo que Günter Schabowski dijera lo que no tenía que decir. Schabowski fue el hombre que derribó el Muro de Berlín, sin quererlo. Lo mismo que Gorbachov haría con la Unión Soviética, poco después. Sin buscarlo. Eran las 6 y 50 minutos de la tarde del 9 de noviembre, hace 20 años.

A una pregunta de Riccardo Ehrman, corresponsal de la agencia italiana de noticias, Schabowski contesta que podrá viajar al extranjero cualquier ciudadano de la República Democrática que tenga su pasaporte en regla y lo pida. Sin tener que justificarlo y sin tener que esperar. Entonces, ¿qué va a pasar con el Muro?, replica perplejo un periodista británico. Schabowski no sabe qué contestar y la rueda de prensa termina en medio de una cierta confusión.

Lo que contó Schabowski a la prensa no era lo que se había decidido en el Comité Central del Partido Socialista Unificado, ni tampoco lo que debía ser la nueva normativa para viajar al extranjero de los que querían irse y no volver, para que lo hicieran libremente, sin trabas, para evitar los conflictos ocasionados a países ‘hermanos’ con las fugas masivas y el asalto de embajadas. Lo que Schabowski anunció era la libertad para viajar, lo que régimen quería era canalizar las salidas masivas. Moscú lo había exigido.

Abrir el Muro significaba el fin del Régimen. Pero no se trataba, ni mucho menos, de una perestroika en la RDA, de un Gatopardo donde algo había que cambiar para que en el fondo no cambiara nada. La torpeza de Schabowski acabó aguando la fiesta a los dueños de la RDA al anunciar que se abrían las fronteras. Incluso si matizara (a un periodista norteamericano) que no se trataba de ir y volver, de viajes de turismo; sino de salir para no volver.

Los periodistas dudamos sobre el titular. ¿Se abren realmente las fronteras de la otra Alemania? ¿Cae el Muro de Berlín? ¿Es verdad lo que Schabowski nos ha contado? ¿No habrán intentado manipularnos, angustiados como están con las huídas masivas de ciudadanos? De la intevención de Schabowski no podías sacar la conclusión de que se abrían las fronteras… ¿o sí?

Los berlineses del otro lado escuchan la noticia que pueden viajar sin trabas al Oeste, pero no se lo toman en serio acostumbrados a casi medio siglo de mentiras. Tenían razón: la noticia llegaba manipulada para empezar por el mismo que la había contado: Schabowski se hizo un lío y los periodistas acabamos de poner la puntilla diciendo que se abría el Muro. Las calles de Berlín Oriental se van quedando vacías mientras en los pasos fronterizos entre los dos Berlines la actividad es la de cada final de cada anochecer. Aquí no va a pasar nada.

Esa mañana habíamos filmado con Esteban, nuestro cámara de TVE, la llegada de los miembros del Partido a la reunión del Comité Central. Gregor Gysi, que jugaba el doble juego como miembro de la Nomenklatura y como abogado popular en la otra Alemania reconocía lo inevitable: “Decidamos lo que decidamos en esta reunión, el pueblo nos lleva ventaja”.

Unos días antes, en visita oficial a Berlín-Este, la capital de la RDA, Michael Gorbachov había pronunciado frente a la cúpula dirigente de la República Democrática Alemana aquella frase lapidaria, un tanto críptica aunque definitiva: “Quien llega tarde, lo castiga la Historia”. Estamos a finales de agosto de 1989, en la visita oficial del líder soviético de la glasnot y la perestroika a su aliado alemán. Ese día habían cruzado la frontera del Oeste 800 alemanes más. 13.000 ciudadanos de la otra Alemania se habían fugado al Oeste desde comienzos del verano.

Sin recursos económicos, en auténtica bancarrota, la RDA camina hacia el precipicio, quedándose sin los mejores. El Muro de Berlín se había construido en agosto de 1961 para hacer viable un régimen, encarcelando a sus habitantes. El Muro seguía estando ahí, 28 años después, pero los otros alemanes habían perdido el miedo.

En la desbandada final, la Alemania del Este se desangra. Pero no fue Schabowski quien tiró abajo el Muro, sino la presión popular. Tanto de los que huían, por millares, como de los que se quedaron y salían a la calle a protestar. Günter Schabowski, desbordado, no gestionó bien sus palabras. Y la olla a presión saltó.

Aquello era imparable. O sacaban los tanques a la calle, y los rusos no estaban por la labor, o había que soltar lastre abriendo puertas en el Muro.

Günter Schabowski es el único alto dirigente de la RDA que ha condenado el régimen de la RDA, lo que no impidió que fuera condenado en la Alemania reunificada como responsable, junto con otros altos popes del SED, de las muertes en el Muro. Por haber reconocido su culpabilidad moral, solamente fue condenado a una pena de tres años, de los que cumplió uno en la cárcel de Berlín, Spandau. Se le considera actualmente políticamente cercano a los democristianos de Angela Merkel.

EL GAFE DE GÜNTER SCHABOWKSI, EN ESPAÑOL:

Se pueden solicitar viajes privados al extranjero sin tener que explicar los motivos  ni relaciones de parentesco. Los permisos  serán concedidos  en un corto plazo. Los departamentos del registro nacional y de pasaportes, en las comisarías de la policía popular, tienen la orden de conceder inmediatamente los visados para salidas permanentes, sin los prerrequisitos anteriormente existentes. Las salidas permanentes pueden realizarse por todos pasos de frontera entre la RDA a la RFA  y en Berlín-Oeste.

LA FRASE, EN ALEMÁN:

„Privatreisen nach dem Ausland können ohne Vorliegen von Voraussetzungen (Reiseanlässe und Verwandtschaftsverhältnisse) beantragt werden. Die Genehmigungen werden kurzfristig erteilt. Die zuständigen Abteilungen Paß- und Meldewesen der Volkspolizeikreisämter in der DDR sind angewiesen, Visa zur ständigen Ausreise unverzüglich zu erteilen, ohne daß dabei noch die Voraussetzungen für eine ständige Ausreise vorliegen müssen. […] Ständige Ausreisen können über alle Grenzübergangsstellen der DDR zur BRD bzw. zu West-Berlin erfolgen.“

Anuncios