berlín, 20 años después


Klaus Wowereit, alcalde de Berlín, con la maqueta del 'efecto dominó' junto a la Puerta de Brandemburgo.

Klaus Wowereit, alcalde de Berlín, con la maqueta del 'efecto dominó' junto a la Puerta de Brandemburgo.

Mil fichas gigantes de dominó, de colores, están siendo colocadas siguiendo la línea del Muro de Berlín, entre el Este y el Oeste, en una ciudad dividida de 1945 a 1989. En la tarde/noche del 9 de noviembre, en algo más de cuatro semanas, se cumplirá el vigésimo aniversario de la caída del Muro. En ese mismo momento simbólico, las 7 y 29 minutos de la tarde, unos niños empujarán la primera ficha… y el Muro de Berlín caerá de nuevo. Y con él, día a día, semana a semana, antes de las Navidades habrá desaparecido el comunismo en la Europa del Este.

Será el comienzo de la fiesta que volverá a poner Berlín abriendo los telediarios en todo el mundo. Estos dos kilómetros de fichas representarán los 43 km de Muro en el que murieron casi un centenar de personas en los 28 años que estuvo en pie el Muro de la Vergüenza, como entonces se le llamó: el símbolo más evidente de la guerra fría, del enfrentamiento Este/Oeste y de la división de Europa.

Cada ficha mide 2,40 de alto, como el Muro de Berlín. El proyecto pretende ayudar a entender a las jóvenes generaciones lo que significó (política, económica, social y culturalmente) la caída del Muro. Todos los países que tienen un muro, separando comunidades y haciendo la vida difícil entre vecinos, estarás representando el 9 de noviembre. Todos menos México y Estados Unidos, donde una inmensa barrera de casi 900 km dificulta el flujo migratorio y provoca también cada año decenas de muertos.

La caída del Muro hizo inevitable el fin del otro Estado alemán, nacido del reparto aliado después de la derrota de Alemania en la II Guerra Mundial. Pero consecuencia, sobre todo, entre la URSS y los aliados occidentales. En 1948, un nuevo Estado era constituído en las tres zonas ocupadas del Oeste. La República Federal de Alemania se integra inmediatamente en la OTAN y Berlín vive los momentos más difíciles de la guerra fría, con el bloqueo impuesto por los tanques rusos. Cada vez que visitabas el Berlín cercado, incluso muchos años después, todavía tenías el sentimiento de que aquella ratonera había servido para fortalecer el sentimiento de libertad. Para los que la tenían y, sobre todo, para los que no.

Fue ese ansia de libertad de los alemanes del Este, en Berlín y fuera de Berlín, lo que hizo posible tirar el Muro.

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