romántica natalie


natalie_dylan¿Quien dijo crisis? … Tres millones muy largos de dólares avalan lo que siempre han sido las reglas del negocio perfecto. Una buena idea tiene muchas más posibilidades de encontrar comprador. Todo lo que se vende, puede comprarse. Hay dinero, siempre el maldito dinero, solo hay que descubrir cómo hacerlo cambiar de manos.

Escuchemos su razones cuando lo explicaba en televisión. El negocio es el negocio y quien de un tiempo a esta parte ha hecho un máster en la materia es la universitaria Natalie Dylan, nombre supuesto para una mujer de carne y hueso que sigue hoy (como ayer) subastando su virginidad. La todopoderosa cadena de televisión CNN ha sido la última en entrar al trapo y seguir una historia que empezaba en las antenas de la radio, el pasado septiembre. Una estudiante, ahora licenciada, vende desde entonces su virginidad al mejor postor.

Se admiten apuestas. Primero empezaron en el portal de eBay, poco a poco; después, cuando los responsables del sitio clausuraron la subasta, la supuesta Natalie se lo monto desde las páginas mas calientes de Moonlite Bunny Ranch. La cosa ha dado tantas vueltas como dinero paga hoy un empresario australiano de 39 años por la virginidad de la atrevida Dylan.

natalye_tvElla lo explica con desparpajo a quienes quieren escucharla. El sexo no tiene precio y su virginidad no solo le ayudará a pagarse el máster en terapia matrimonial que acaricia realizar en una universidad del Estado de California; también le abrirá las puertas a nuevas ideas y proyectos en un país donde se sabe pagar y muy bien a quien es capaz de reinventarse cada día. Natalie Dylan ha recibido muchas ofertas para escribir su historia. Su página personal ofrece la posibilidad de sumar los pros y los contras de su negocio.

Natalie sigue interesada en descubrir por qué los hombres pagan tanto por la virginidad y no quiere cerrar aún la subasta, y quiere seguir una puja que ha alcanzado ya los 3 millones 800 mil dólares. Una cifra importante a la que nadie pensó podría llegarse en un mundo de locos que, según dicen, está en crisis.

No sabemos si la satisfación está garantizada. Lo que sí sabemos es que la elección final del candidato corresponde a Natalie. Y ella no elegirá, necesariamente, no al que más pague sino que tendrá en cuenta la química. Una romántica, Natalie.

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