un infierno en el penúltimo paraíso


Una cadena de atentados ha acabado con la vida de más de un centenar de personas esta madrugada en Bombay. La mayor ciudad del mundo, la capital financiera de la India, uno de esos emblemas turísticos mundiales que un día fue título de una canción de Mecano, esta hoy teñido de sangre, vestido de muerte e inundado de miedo. El gobierno ha declarado el estado de sito pero los militares están desbordados ante la capacidad de matar del grupo terrorista “Deccan Mujahidin”. Los muertos ya superon los 100 y los heridos los 300. Los objetivos, además estaban claros: hoteles de lujo, restaurantes famosos, estaciones de trenes y lo más duro, lo más chocante, lo que definitivamente define a esta gente: hospitales. El ansia por salir en los medios de comunicación les ha llevado a tomar rehenes. Extranjeros. Claro que si, para darle una cobertura mundial. Triste. Lamentable.

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